martes, 25 de septiembre de 2012

Poema a tu espalda.

¿Perderme? Sí, por favor y gracias. 
Caminaré por ella, cual nómada buscando hogar. 

Resplandece, enamora, emana un dulce aroma, 
Ella, la cama perfecta, 
Dueña de lunares provocativos que llaman a mis labios, 
Ella, la inspiración hecha piel. 

¿Acariciarla? ¡Por supuesto! 
Pasaría la vida entera sobre ella brindando caricias. 

Su belleza ciega, calla e hipnotiza, 
Ella, la envidia de la seda, 
Mi cielo, mi mapa de constelaciones, 
Ella, mi atracción. 

¿Qué no daría por sentirla una vez más? 
¿Qué no haría por acariciarla un segundo más? 

Entono una oda a tu espalda, 
Dueña de mis asombros, 
Pradera en la que se estrella mi mirada, 
Donde mis sueños hacen fiesta. 

Tu espalda, 
Mi fascinación. 

Tu espalda, 
Mi intriga. 

Tu espalda, 
Mi taquicardia. 

Tu espalda, 
Mi droga.

Me estremezco en su presencia, 
¿Cómo puede existir piel tan perfecta? 
Me inclino ante su belleza, 
Ante su perfección, ante su pureza. 

Tu espalda, 
Mi adicción.

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